Saint-Pierre-sur-Erve es un encantador pueblo situado a 20 minutos a pie del Museo de Prehistoria. Siguiendo el río Erve, llegará a un pueblo tranquilo con sus bonitas casas de piedra, su iglesia parroquial y su entorno verde. Pasea por las calles y descubre la exposición al aire libre In Situ, donde se instalan obras aquí y allá, ¡cada una tan sorprendente y fantástica como la anterior! Cruza un puente peatonal construido en la Edad Media y admira el paisaje que te rodea. Tómese un descanso para recargar energías en plena naturaleza rodeado de auténtico patrimonio histórico.
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Iglesia de San Pedro
La iglesia románica, situada en el corazón del pueblo, cuenta con una nave de estilo románico completamente singular. En su interior se pueden descubrir 5 estatuas clasificadas como Monumentos Históricos y 2 lápidas.
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La capilla de Saint-Sylvain
Construida en el siglo XV y situada cerca del pueblo, cuenta la historia que un ermitaño de Aquitania se retiró aquí, en lo alto de la colina boscosa, haciendo de esta capilla un lugar de peregrinación.
3
La lavanderia
El lavadero, que data del siglo XIX, está situado al pie del puente peatonal. Dispone de cadenas que permiten adaptar la altura del suelo del lavadero a la altura del agua del Erve. Un monumento imprescindible en el paisaje de la pequeña localidad.
4
El bistro asociativo
De mayo a septiembre, en la antigua posada, los voluntarios del comité de fiestas se turnan cada día al final de la tarde para abrir el café comunitario que da vida al pueblo y ayuda a financiar los eventos.
5
El festival de las luces
Cada año, el 15 de agosto, el pueblo está encantado. Las festividades comienzan con un concurso de pintura callejera y por la noche el pueblo se ilumina con la luz de 7000 velas colocadas por los lugareños.







